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Lecturas sin título

Lecturas por Noé Guerra Pimentel (@noe_guerra_)

DE COLIMA TAMBIÉN HAY BUENAS NOTICIAS. Antecedida solo por Ximena Puente de la Mora quien desde el 15 de mayo de 2014, asumió y actualmente se desempeña como Comisionada Presidenta del IFAI a nivel nacional aunque nombrada bajo otro mecanismo; Socorro Díaz Palacios, Subsecretaria de Protección Civil, Prevención y Readaptación Social de la Secretaría de Gobernación de 1993 a 1994; y antes, por Griselda Álvarez, que en los años 70s llegó a ser Directora General en la SEP y de Trabajo Social de la SSA y de Prestaciones Sociales del IMSS Federal, desde ayer otra colimense, Mely Romero Celis, es Subsecretaria Federal, quien se licenció de su titularidad en el Senado de la República para atender la invitación del Presidente de la República para incorporarse a la SAGARPA con la cartera de Desarrollo Rural.

La Maestra Mely Romero Celis dejó el Senado por la puerta grande, como se dice, cargada en hombros según la jerga taurina. Todas las fracciones partidistas representadas en el Senado la felicitaron y públicamente reconocieron sus talentos y justipreciaron “su trato respetuoso, responsabilidad, iniciativa política, valioso y trascendental desempeño” en la cámara alta. Desde el pasado martes 5 toda la prensa nacional destacó el nombramiento de esta joven colimense que con plena legitimidad gracias a su constancia, congruencia y trabajo, desde hoy ya se instala en las ligas mayores de la política mexicana con todo por crecer, con todo por hacer en un área que ella no desconoce y donde con su congruencia y compromiso, honestidad, sensibilidad y espíritu de servicio, será vital para el desarrollo y creciente empoderamiento de las mujeres y, especialmente de las campesinas del país. ¡Enhorabuena, Mely!

SI LA BARBA DE TU VECINO… Lo siguiente lo planteo anteponiendo mi respeto y solidaridad con la gente del volante que por décadas, aparte de su trabajo, han abrigado la esperanza de que se les conceda un permiso como patrimonio, lo que para ellos injustamente no se ha materializado. Debemos reconocer que muchas y cotidianas son las quejas contra la prestación del transporte público y no solo en el Estado de Colima; un servicio que desde los años veintes y consolidado en los cuarentas del siglo pasado se acomodó dentro del sistema monopólico y clientelar de rentas y parcelas del poder corporativo y corrupto que tanto daño ha hecho y sigue impune, con el tráfico de influencias, la opaca negociación y la férrea oposición a la libre competencia, la mejora colectiva y a dar un servicio aceptable a quien lo paga: el usuario. Sobreviviendo sustentados en el chantaje al gobierno que lo tolera y a la manipulación corporativa que los respalda, malas prácticas que sin más opción los ciudadanos por décadas hemos soportado. ¡Ya basta!

Escenario el anterior que de forma similar ha replicado con los taxis, manejados igualmente a discreción y para negocio de unos cuantos ¿Quién no recuerda los excesos de un gobernador en funciones que hasta en servilletas daba permisos para taxis o, los más recientes, se dice, que hicieron permisionarios a incondicionales, familiares y prestanombres? Un servicio cuya regularización solo ha visto buenas intenciones, pero nada y finalmente devenidas, según trascendidos, en complicidades que acallaron las protestas de los mismos de siempre y todos felices menos los usuarios, los únicos afectados con las tarifas abusivas de un mal servicio por la irregularidad de sus horarios, rutas abandonadas y ruinoso de la mayoría de sus recicladas unidades; así como el maltrato de choferes a usuarios. Mientras que el de taxi no es mejor con tarifas arbitrarias, malas y pésimas unidades, horarios de relevo mal diseñados y, por lo general, con choferes majaderos y descuidados que actúan atenidos a su exclusividad monopólica y protección corporativa y a la carencia de una autoridad que hasta hoy haya sabido poner orden.

RENOVARSE O… Todos tenemos derechos pero nadie sobre los demás. Con el excelente servicio en vehículos limpias, con internet, seguridad y el trato respetuoso que en forma privada brindan Chofer Pro, Uber, Urban Drive y otros, como alternativa de transporte de pasajeros bajo la modalidad de alquiler bajo pedido mediante aplicación para Android y iPhone, un software para que atienda el vehículo más cercano sin ser compartido y con opción de pago electrónico; ante lo que permisionarios convencionales aludidos, esos que por décadas se han negado a competir, a modernizarse y a dar lo único que se les pide: calidad, ya empezaron a inconformarse a presionar a chantajear y amenazar. No entienden que las nuevas tecnologías llegaron para quedarse y que los usuarios somos lo único que importa. Lo anticipo, lo que sucederá es que por más que griten y pateen la nueva modalidad se regularizará y ahora sí o se renuevan en sus formas y usos o ya saben. La gente tiene la palabra. Al tiempo.

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