Opiniones

Que el futuro no nos alcance

Lecturas por Noé Guerra Pimentel (@noe_guerra_)

El sentir es general. Lo escuchamos y es tema en la calle, con los vecinos y entre los amigos y compañeros, en el vecindario, en el mercado, en el taller y en la sobremesa de los hogares. Se habla de un estancamiento gubernamental ante la presunta falta de operación de las dependencias del Estado. Sin duda muchas fueron y han sido las circunstancias, ajenas la mayoría, que hasta hoy justifican el supuesto retraso, como muchos le llaman y otros acusan, en las definiciones finales del gabinete legal y ampliado del Gobernador José Ignacio Peralta, desde los propios tiempos electorales hasta la anulación, nombramiento interino, sanciones, golpes bajos, chantajes legislativos de sus adversarios y la nueva elección que sin duda desgastó no solo a los colimenses y al erario, sino a la propia definición de preparativos que el ahora gobernador venía haciendo.

A saber, además de la delegaciones federales e institutos desincorporados, son las direcciones generales, las de área y jefaturas donde falta por definir las titularidades, cabezas que darán ruta y eventualmente harán avanzar a esta administración que tantas expectativas ha despertado y en la que muchas de las esperanzas de un mejor Colima están cifradas y por lo que con ansias desde hace mes y medio se espera como el “Día D”, sí, este término usado genéricamente para indicar el día en que se debe iniciar la gran empresa por la que se trabajó.

Habiendo tomado posesión de su cargo como Gobernador el primer minuto del pasado 11 de febrero, esa misma noche José Ignacio Peralta dio a conocer los nombres de quienes lo acompañarían en el primer nivel de su administración, quedando de la siguiente manera: como secretario general de Gobierno, fue ratificado el experimentado Arnoldo Ochoa González; igual que el secretario de Planeación y Finanzas, Carlos Noriega García y el secretario de Administración y Gestión Pública, Kristian Meiners Tovar; mientras que en la secretaría de Desarrollo Social, nombró a Indira Vizcaíno Silva; como secretario de la Juventud, también ratificó a Héctor Gerardo Munguía García; en la secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano, nominó a Jesús Sánchez Romo; y en la de Movilidad, antes dirección de Transporte, dependencia que fue elevada de rango a la especialista Gisela Méndez.

Como secretario de Desarrollo Rural, acreditó a Agustín Morales Anguiano; secretario de Educación a Óscar Javier Hernández Rosas; en la secretaría de Cultura, ratificó al reconocido y joven intelectual Carlos Ramírez Vuelvas; secretario de Salud y Bienestar Social, Carlos Salazar Silva; como secretario de Fomento Económico, Carlos Domínguez Ahedo; secretario de Turismo, César Castañeda Vázquez del Mercado; secretario de Seguridad Pública, Almirante Eduardo Villa Valenzuela; secretario del Trabajo y Previsión Social, Vicente Reyna Pérez; en la procuraduría general de Justicia, después de los chantajes de la mayoría panista en el Congreso local quedó: Felipe Muñoz Vázquez; en la consejería Jurídica, antes inexistente, Andrés Gerardo García Noriega.

Como su secretario particular, a quien se venía desempeñando con él desde la alcaldía y luego en la extraordinaria Roberto Castillo Gutiérrez; en el DIF Estatal, Mayrén Polanco Gaytán, quien desde otra área viene de la anterior administración, igual que el coordinador general de Comunicación Social, cuyo joven titular, Fernando Cruz García, ya laboraba ahí mismo. Todos hasta el momento con indiscutible calidad y el reconocimiento profesional que los avala como efectivos coadyuvantes del Ejecutivo para llevar por la mejor ruta y conduciendo bien esta nave que es Colima y más ahora, cuando en la última década por incapacidades, omisiones o malos manejos se estancó en rubros capitales como finanzas, seguridad, justicia, inversiones, desarrollo social, etc.

Es por eso que luego de las bajas de personal que ya se dieron y los análisis hechos en las respectivas dependencias, se espera que más tardar esta semana que corre y con ella el mes de abril, el cuarto del año, ya se den los nuevos nombramientos y acreditaciones de mandos medios y, en consecuencia, de las de las paraestatales y organismos pendientes a favor de quienes garanticen preparación, trabajo, experiencia, compromiso y, en mucho, sensibilidad, afinidad y lealtad no solo al principal responsable, Nacho Peralta, sino al proyecto que encabeza y que antes del medio año urge ver caminando, con miras a legitimar en los hechos la oferta política que convirtió al Gobernador en el vencedor tanto del 7 de junio, en la ordinaria, como en la extraordinaria del 17 de enero. A tiempo.

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