Opiniones

#Temple: Un nuevo ciclo escolar

 

Inicia un nuevo ciclo escolar. Con ello la esperanza de los padres de familia de formar a sus hijos en la academia para que sean profesionistas exitosos, independientes y buenos ciudadanos.

El Estado Mexicano, como proveedor del servicio del servicio educativo, pone todo lo que está de su parte para que se cumpla el postulado constitucional de hombres libres, de buenas costumbres, formación integral y de calidad.

Los profesores, pieza clave, en las aspiraciones de los padres de familia y representantes del Estado, hacen lo propio por desempeñar su labor, amén de todas las vicisitudes que la práctica diaria en el salón de clase tiene. Dan su mejor esfuerzo.

Todos tienen la misma visión: Desarrollar armónicamente las facultades de los niños y jóvenes mexicanos. Seguramente que como en todo, habrá quienes darán su mínimo esfuerzo. Sin embargo hay que resaltarlo, la labor del magisterio debe ponerse al centro de la calidad educativa, antes que otras premisas; pues ellos serán los responsables directos, los del contacto diario con el estudiantado para transmitir los objetivos señalados.

Independiente a ello, la currícula escolar no marca en ningún grado, transmitir la mentira, la maledicencia, la corrupción, y ninguno de los vicios que caracteriza a la población adulta, donde la clase política hace gala de desencuentros y desatinos, por decir lo menos.

Luego entonces, el esfuerzo que lleva años en las aulas por formar buenos ciudadanos y profesionistas valiosos pierde mucho sentido en la realidad pues las premisas donde se desempeñarán, promueven la incompetencia, la cultura del menor esfuerzo, la mentira y hasta la corrupción.

El mensaje tiene varios años siendo claro. Si bien existen fallas en el Sistema Educativo Mexicano, el contexto social, principalmente el político puede dar al traste con todos los esfuerzos realizados.

 

Comentarios

comentarios

Arriba