Opiniones

Vive Las Vegas, Carnaval de Colima

Culturalia por Noé Guerra Pimentel (@noe_guerra_)

Hace unos días y con motivo de su celebración local lo explicaba en una radioemisora. El carnaval es, muy posiblemente, la fiesta pagana que más personas celebramos y disfrutan en el mundo. Son días de baile, disfraces, fiesta y diversión. El hecho de disfrazarse, pintarse la cara y festejarlo es un acto antiguo y existen evidencias de que lo Sumerios, por ejemplo, ya realizaban este tipo de  festejos hace más de 5 mil años. Tal y como lo conocemos hoy en día, el carnaval es la continuidad de los Saturnales, festividades romanas en honor a Saturno (o Cronos griego), el dios de la agricultura y de la cosecha, tiempo en el que todos, incluidos los esclavos, vivían una etapa de permisividad y libertinaje en parte patrocinados por el Estado para liberar las pasiones.

Fue con la expansión del cristianismo cuando esta celebración, paulatinamente moderada tomó verdadero auge y trascendió fronteras con el latinismo de carnaval, de carnem-levare o la orden de abandonar la carne, aunque hay otra definición etimológica posterior: carne-vale el adiós a la carne, de los llamados excesos durante el tiempo de cuaresma. Eran tres días de celebración en los que casi todo se permitía; de ahí el disfrazarse, enmascararse en busca del anonimato. Celebración que se ha modificado. Esta despedida simbólica de la carne como pecado, tradicionalmente se realizaba previo al miércoles de ceniza, con el comienzo de la cuaresma; cuarenta que concluye el domingo de resurrección, en la que según deben privar la abstinencia, el recogimiento y el ayuno, con penitencia y espiritualidad.

Aquí en Colima capital, con el antecedente del porfirista “Combate de flores” que celebrado durante la última semana de abril, intermitente se realizó hasta los cincuentas del siglo pasado cuando al fin se desterró al haber degenerado en trifulca y ante el saldo de descalabrados registrados entre quienes en lugar de flores, de carro a carro por la calzada Pedro A. Galván, se lanzaron piedras; y más acá con los bailes de carnaval organizados por asociaciones de beneficencia en los 60s y 70s; desde el año 2005 a ciencia y paciencia del presidente de la Fundación Lo Mejor de Colima, Roberto Moreno Béjar, se realiza el Carnaval de Colima, ya en su décima primera edición, habiendo iniciado aquellos años con un desfile de carros alegóricos que por dos días consecutivos transitaban, como aún lo hacen, por las interconectadas avenidas Felipe Sevilla del Río, en Colima; y, en Villa de Álvarez, las Tecnológico y María Ahumada, de ida y vuelta.

No obstante y contra lo que en un inicio se pudo suponer, fue exitoso (considerando la novedad de la gente por un lado y la apatía institucional por el otro, sumados a la desconfiada iniciativa privada local, renuente a invertir si no ven réditos inmediatos), tan es así que se ha mantenido y crecido en contenido, presencia y alcances, pues sin ser comercial, sosteniendo por exiguos patrocinios, ya amplió la influencia, para sin descuidarlo dejar al desfile como emblema, celebrándolo a la par de una serie de actividades que lo han fortalecido y, repito, crecido en alcances y propósitos en su consecutiva celebración anual.

Este año su principal organizador, Roberto Moreno, sin sesgos partidistas y una encomiable actitud de pluralidad y respeto político logró la inclusión y participación activa de las autoridades municipales de Colima, Comala, Coquimatlán, Cuauhtémoc y Villa de Álvarez, zona metropolitana, involucrándolos en diversas actividades; así, en la celebración del exitoso segundo Festival de la Cerveza vi a Héctor Insúa; por otro lado, en la premiación patrocinada por la Secretaría del ramo, de los tres certámenes dirigidos a jóvenes y estrenados en esta emisión como el de “Máscara”, que honra a Herminio Candelario, hizo la entrega Salomón Salazar; “Poesía”, en honor a Griselda Álvarez, Rafael Mendoza; y el de “Cuento corto, Mito y Leyenda”, que distingue a “Lipo Lepe”, lo entregó Orlando Lino, ellos como cabezas de sus ayuntamientos, mientras que la noche del jueves Yulenny Cortés acompañó y coronó la elección de la “Reina del Carnaval, LGBTTTI”, celebrada en la cabecera municipal que ella preside.

Así entre elecciones de reinas y reyes de la 3ª edad, niños, LGBTTTI y la del propio Carnaval, se han llevado degustaciones, desfiles, la quema del mal humor, certámenes artísticos y espectáculos en el periodo que va del 3 de marzo al 13 cuando  se clausurará con un festival musical y el último desfile que prevé la participación de más de sesenta contingentes, entre comparsas y carros ornamentados con el tema: “Colima, Vive las Vegas”. Esperemos que como en los otros eventos también se cierre con saldo blanco, tal y como ha sido en los anteriores 10 años en los que la familia ha sido el principal y único motivo.

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